13/3/22

Jorge Luis tenia un blog ( 2014)

Jorge Luis, que estás menos muerto que Mariano Rajoy, Jorge Luis alúmbranos en esta era que tu solo imaginaste. Jorge Luis, no sé si hubieras escrito en un blog, a dia de hoy, no sé si te habrias visto arrollado como yo, como nosotros, por un aleph monstruoso que no dormia en una casa de Buenos Aires, si no que era todas las partes y estaba en todas partes.
Yo no sé, te echo de menos, pero eso es culpa mia por preferir a los autores que ya no están soportando la carne. Y me da igual que no tuvieras hijos, aprovechaste bien tu tiempo, a mi me has hecho pensar y repensar, ver el mundo y ver a Dios un poco distintos, disfrutar confundiendo la realidad con la fantasia, con tus maravillosas,  verosímiles mentiras y tus increibles notas de realidad. Me da igual que digan que eras politicamente poco comprometido, menudo lastre la política, menudo juego perverso. Estabas comprometido con la vida, buceando en el tiempo y el amor. 

Marzo 2022

 Como esto solo lo leo yo, me volcaré un momento, tan público como privado, casi íntimo.

 Tengo el pecho alborotado, ya durante demasiado tiempo. No acabo de completar la transformación. Un poco Brundlefly. Tengo muchas ganas de terminar. Las metamorfosis tan dolorosas siempre. Como un científico loco que intenta revertir el proceso, pero al no poder, casi prefiere que se acelere.

Todo por vislumbrar un poco. 

27/2/21

Febrero 2021: Silva

 A veces creo en Dios;

A veces solo en Piel;

De moral no hablamos:

Eso ya no existe, solo huele

a tu cuerpo más cerca;

A lo bueno que pensé que yo era

A las mentiras que yo no decía.



10/4/17

16.

No tienen nombres porque los nombres no importan. Ella podría ser tú. Él también. Ha pasado el tiempo y por azar y voluntad siguen juntos. Han amanecido miles de mañanas juntos y han alumbrado tiernos y hermosos seres, puros como solo puede ser lo nuevo.
Las aventuras de juventud han quedado atrás, se retomarán, y el tiempo y los escrúpulos distorsionarán, poética y torpemente, la realidad.
Iberia sigue con su cabeza unida a Europa por los Pirineos,como un queloide;  La red se hace cada vez más tupida y los muertos menos importantes.
Ahora viven en Alicante, un asentamiento humano desde hace miles de años; En la Iberia seca, luminosa, excesiva...en la Iberia del Mediterraneo, en el Mar, en el mar que bañó a los dioses y a los heroes por vez primera, a orillas del ponto: Dos de sus hijas han nacido aquí; El primogénito lo hizo en Madrid y tiene seis años ya; Los ojos se han multiplicado y lo que miran les devuelve la mirada.
Sorprende el milagro y el esfuerzo que exige la magia.
Las calles mojadas del norte de la península van quedando atrás, también la gente que daba calidez a sus calles umbrias. Ahora solo vuelven de vez en cuando, sobre todo en verano, cuando el sol está más presente.
Se han dejado llevar como peces que parecen hojas y hojas que parecen peces en la corriente del manglar.

24/3/17

Probando.
Probando.
Absoluta pérdida de confianza en lo humano.
Absoluta la esperanza en todo lo demás.
Salgo ganando.
Mis hijos también salen ganando.
Probando.
Probando.
En las mañanas hijas de noches desveladas,
Mientras llevo a mis niños a la escuela,
No son infrecuentes pasajeras epifanias.
Durante segundos al cobijo del rojo semáforo,
El velo de la realidad es rasgado.
Probando.
Probando.

3/2/15

¿Recuerdas cuando eramos solo dos?
Ahora laberinto infinito,
Mapa mojado de recuerdos.
Apostaría la eternidad que no hay infierno,
Apostaría, por saber amar un poco mas en este trecho.
Se que voy a quedar, mas sin saber que quedo;
La vida es eterna, un instante los recuerdos.
Tu y yo juntos en la noche, pronto muertos
Derramado el sol de los días,
Nuestro corazón seco.
Magos malditos que jugaron todo el juego,
Hasta el final todo el juego
¿Recuerdas cuando eramos dos?

13/11/14

Mañanas

Poco más que carne y tiempo,
De agua, casi, transparente;
Y en el pozo de tus ojos, tiemblo
Ante el reflejo de lo antiguo que he sido;
De lo joven que seré, si sobrevivo.

12/5/14

...si no hubiera demasiado dolor,
sentiria la brisa como piel sobre piel,
como aliento en boca de beso.
Si no hubiera demasiado dolor
vida seria todo, vida y piedra:
no me importaria lo humano
me sabria nada, me sabria piedra;
me sabria que estoy perdido,
que no existo y que la piel es mentira,
que esta carrera es una ilusión.
Mientras no haya dolor
te enseñare a amar, que no eres nada.
Pero que no haya demasiado dolor, por favor.
que las células no me muerdan los dedos,
que me besen tus besos de araña,
de fuego que soy, de fuego que muero;
muero y sonrio al descender.

26/2/13

15

Se quedaron solos, no se supo como, pero se quedaron solos. En la madrugada de Enero, caminando por las callejuelas, ciudad de callejuelas casi siempre, escasas las avenidas, azaroso el trazado, empinado el camino. Se quedaron solos y cerca de la casa de uno de ellos decidieron entrar a un último bar antes de despedirse. El bar ya no existe, tenia nombre de ciudad yanqui, pero el lugar quedará tiempo. Tanto como memoria y cuerpo permitan.


No había nadie, a punto de cerrar. La luz era azulada, el camarero casi recogía los taburetes, no tenia mucho más que hacer. Ellos se sentaron junto a la barra, y hablaban y hablaban y todo se precipitaba: se aceleraba con los pulsos, con el latir, con las miradas, estando lejos se aceleraban para poder acercarse, para casi chocar. No sabían, solo se asomaban al precipicio pensando que había una barandilla que asir

No había barandilla.

4/1/13

14


El bar donde han quedado se llama Canela. Ella está con un amigo. Él entra por la puerta y no consigue verla entre la multitud. Ella hace señas con la mano y con su sonrisa.Por fin les localiza. Se saludan con mucha alegría. Él conoce a su acompañante, aunque muy poquito. Comienzan a hablar y se piden unas copas. Ella pide ron y él, como muchas veces hace, pide lo mismo que su acompañante. A veces es fácil y divertido tomar lo mismo.
Suena música española y algún clásico anglosajón. No es mala música considerando la zona en la que están, así que se encuentran muy a gusto. Después de una o dos copas, cambian de calle, hacia la zona del Carmen, que es la preferida de  él. Allí aparecen dos colegas del chico y se unen al grupo. Llevan tiempo sin verse y no son, digamos, amigos, pero se caen muy bien y resultan  simpáticos, así que los cinco juntos arremeten contra, al menos, un par de bares más.
 No se sabe con certeza, no hay registros fidedignos,  pero parece que los acompañantes se disuelven lentamente. 

13.1


Baja por las callejuelas empinadas, pensando en ella. El viento sigue viniendo del sur y templa la noche. Deben de ser más de las doce. Piensa en su mano.
Su mano. Cuando se habían encontrado ambas por primera vez, ya desde entonces, él había notado una cualidad especial en la de ella. Ya parece lejano el momento de aquel primer saludo, pero justo ahí, de forma rápida, oculta, inconsciente pero profunda como todo lo inconsciente, ahí ya la finura de su mano femenina le dejó una muesca grabada en el corazón.
Las manos de mujer por lo general son finas y suaves pero la de ella, le pareció a él, que portaba algo especial. Era en si misma un mensaje. 

23/10/12

13.




Llama a su amigo. Es viernes en la ciudad de la costa. Enero está suave, como ocurre a veces, y pasear en la noche precoz es muy agradable cuando no llueve: La brisa, ligeramente asurada,  entra desde el mar a través los jardines cercanos al embarcadero y recorre juguetona los callejones y soportales. La luz naranja de las farolas compite con el azul nocturno. El chico camina sin lastre, divertido, con ese hermoso e irreal sentimiento juvenil de control.

Piensa en ella. Hoy van a quedar un rato, bastante más tarde,  para ver que tal va todo en sus nuevos puestos de trabajo. Aun no saben a que hora: se llamaran por el móvil.

Mientras se aproxima el momento, irá a ver a su amigo. Aun vive con sus padres, aunque su padre nunca está. Va a subir a su casa: Su cuarto es acogedor y privado, y su madre no molesta casi nunca. Hablaran tranquilos y aspiraran el humo con calma. La habitación mira al sur, a la bahía, y a pesar de la noche la mar se intuye desde su ventana con un regular parpadeo de luces verdes y rojas rielando sobre la negrura insondable. La charla se desenrolla como una alfombra roja. El chico disfruta tanto de la presencia de su amigo, de las anécdotas rememoradas, de las observaciones complejas sobre cosas sencillas, de la confianza que naturalmente ha ido brotando entre ellos dos, que el tiempo vuela.

No se sabe quien llama a quien.

Un poco mareado se levanta: lleva un puntillo. Se despide de su amigo, con toda probabilidad hasta la mañana siguiente, y baja hacia una de las plazas de la zona. Muy contento...

12.



Se echaban de menos sin saberlo.

Un viernes quedaron para salir por la noche con más gente. Sus estilos eran aparentemente distintos a la hora de beber, a la hora de bailar, pero había algo que les unía por encima de todas aquellas diferencias, y probablemente era que no daban demasiada importancia a las diferencias o que, más probablemente aun, a lo largo de los años ambos habían aprendido a tolerar y a disfrutar las diferencias.

Conforme la noche iba avanzando, esas diferencias se iban difuminando: Ella se mostraba más rockera, el más cercano a las pistas de baile.

Sin duda se estaban dejando llevar un poco, pero todavía existían ciertos pudores. Una prudencia que solo más tarde podría ser correctamente interpretada.

La noche seguía, y el grupo seguía cerrando bares.

Pero las noches de fiesta en el norte de España, por aquel entonces, eran duras: Cada minuto después de las cuatro y media de la mañana debía ser peleado para ser disfrutado, sobre todo si los atletas no se dopaban mucho, como era el caso.

Así que rozando las cinco de la mañana, él anuncio al resto del grupo, ya algo mermado por los que siempre se iban antes, que se marchaba a casa.

Ella se quedó hasta bien entrada la mañana.

Cada uno por su lado, pero ya pensando más de la cuenta el uno en el otro.

Días divertidos, sin duda.

11.



No tarda el amor en crecer cuando el mundo le apura, cuando los movimientos de traslación remueven el sustrato y el paso del tiempo amenaza con separar a los que se podrían juntar íntimamente.

Así  hizo falta una pequeña  separación, una levísima fractura en la rutina, para espolear los corazones que parecían a punto de quedarse dormidos o, más gravemente, a punto de  alejarse de su objetivo distraídos por algún engañoso canto del pasado.

Aquel mes de las navidades, ellos dos iban a ser trasladados en su trabajo. No iban a verse más a diario, ni iban a poder compartir confidencias frecuentemente. Tampoco es que cambiaran  de ciudad, pero el hecho del traslado marcó una pequeña señal que hizo recapacitar sobre lo agradable y reconfortante que era la presencia del uno para el otro: Verse y hablar, reír juntos,  iban a dejar de ser fruto de la rutina: Ahora cada encuentro podría adquirir un significado mayor, peligrosamente mayor.

Había que empezar a significarse.

29/6/12

10.

Mira su cuarto antes de salir.

 Ha cogido las llaves, el móvil y la cartera, lo ha metido todo en su bolso de rayas y , con el pomo de la puerta en la mano, se para a observar las fotos  pegadas en un corcho y en las puertas de los armarios: Una pequeña reproducción de un cuadro de Leonardo con el rostro dulce de la Virgen,  el primer plano de la mirada intensa y azul de una chica rubia de pelo corto, su hermana mayor sonriendo, otra foto en París con su madre y dos hermanas más,  bajo un tejado de madera con su padre y todos sus hermanos...

Son muchos los dias buenos que han quedado  allí retratados, piensa ella, y se fija en una instantanea en concreto.

Hoy especialmente llama su atención una imagen:  la foto  es apaisada, de 10X15, inconfundiblemente crepuscular, de verano dulce anaranjado, con sus amigas de la beca erasmus, muy juntas, despeinadas por el viento que sopla bajo los aerogeneradores de un pueblecito de Navarra. No fue hace mucho y lleva el sello de esa amistad con urgullo, y lo lustra con esmero. Esa amistad se forjó pronto pero  fuerte y ha perdurado en los años y en la distancia.

Hoy el día tambien será bueno.

10/6/12

El infinito interior

Supongo, mientras salgo del centro de Madrid en coche, a las 7:30 de la mañana del domingo, viendo los rostros de mis coetaneos desencajados por el alcohol o el amor o la falta de sueño o la cocaina o todo a la vez, que si que tenemos hoy en dia algunos problemas. Que por otro lado me parece que no son aquellos que salen en los medios y con los que la ya pasada noche me he permitido el lujo de soñar, malgastando así fantasia y fuerza onírica en cosas tan estériles.
Supongo, quiero suponer, que lo que nos ocurre es que cada uno de nosotros olvidamos cada mañana nuestro valor real, y así españolitos y occidentales en general, corremos como pollo sin cabeza pensando que tenemos que responder a mil y una expectativas de distinto orden: Académico, laboral, económico, social...
No nos damos cuenta de como en nuestro interior y por un tiempo limitado, que quizás es solo una fantasia, albergamos bajo nuestra piel infinitos milagros que se perpetuan así mismos: Millones de entidades vivas conectadas entre sí y a nosotros mismos respiran, se comunican, nutren y reproducen en nuestro cuerpo, y llevan en sus nucleos la historia casi eterna de la vida. Hay un infinito en el Cosmos insondable, pero hay un infinito aun mayor hacia dentro de cada uno de nosotros mismos.
Que no diga nadie que alucino o que esto es delirante, puesto que es claramente mucho más real y replicable que cualquier paparrucha económica que todos esos tipos sin escrúpulos nos quieren hacer creer y con las cuales pretender robar la alegria de la gente.
Pero en cualquier caso, quizás en esta coyuntura acabemos aprendiendo todos algo. Que somos nosotros como decia Gino Paoli hace poco en la Rock Delux, nuestro propio enemigo; que nosotros mismos somos los que nos estamos oprimiendo con nuestro afan de consumo, con nuestro narcisismo estúpido. Que hay mucha mierda que sacudirse de encima y que no debemos de culpar a nadie del mal uso que hacemos de nuestra libertad. No somos ni mejores ni peores que los de antes, pero podemos empezar a ser mejores o peores.

4/6/12

9.


La luz tan anaranjada del viejo piso es aun más anaranjada por efecto de las baldosas de la cocina. Los muebles viejos están chapados en verde y en cada puerta de cada alacena se agolpan fotos de amigos y flores de papel con mensajes cariñosos escritos.

Hoy él está solo en el piso. La ha invitado a cenar una tortilla de patatas con chorizo, y mientras la prepara, tiene un disco de Prince sonando en el viejo CD portátil marca Sony: Diamonds and Pearls, no tan bueno como otros.

Ha barrido un poco la cocina, pero es difícil no pensar que podría estar un poco más limpia. No importa mucho, también es difícil pensar (y sentir) que pudiera ser más acogedora. Con toda la atención puesta en que las patatas se hagan sin quedarse pegadas a la negra sartén, casi le pilla el toro, pero finalmente la tortilla queda rica y a tiempo.

Mientras, ella va caminando hacia el piso, protegiéndose de la fina lluvia bajo los soportales de una plaza cercana. Un sentimiento de familiaridad teñido de húmedo y salitre anida súbito en su pecho, e inconsciente estrecha los cuellos de su tres cuartos para que no se escape y así el pajarito se quede un rato más con ella.

La cena discurre tranquila en la mesa redonda cubierta de un hule floreado.

 Efectivamente, ella no tiene en cuenta la posibilidad de un grado mayor de limpieza, pero sí tiene muy en cuenta la calidez que la rodea.

26/5/12

8 (Ese Chowy)

Se viste con mimo, con cariño. Con un sentimiento hermoso, desconocido para muchos, quizás soterrado ante otras tantas cosas. Es un sentimiento generoso, un impulso por hacer las cosas de una forma suave y correcta, de tal modo que hasta el aspecto de uno sea agradable para los demás. No se sabe cuando la enseñaron eso, quizás desde muy pequeña. Su actitud, sus modales, toda esa dulzura que pone al servicio del otro.

Y, a pesar de todo eso, de todo el celo y todo el cuidado, consigue estar lista para la cena de bienvenida del departamento en menos de una hora.

Lleva un elegante jersey negro con el cuello de pico algo abierto, pero lo abriga con una pasmina violeta. El resto de la ropa, es tan negra y elegante como el jersey:  un pantalón recto y un tres cuartos. Sencillo y perfecto, no demasiado puesto, pues la cena es bastante íntima y relajada.

Él, como entró un año antes en el curro, organiza la cena, también con mucho cariño, pero lo que no organiza con tanto cariño es su vestido: no cuida del mismo modo ese aspecto. Curiosamente, al final los dos coinciden en el negro como su color.

En el salón de techo alto del hotel no hay nadie cenando, solo el grupo, y la velada transcurre distendida y llena de risas: No hay nadie demasiado serio ni demasiado poderoso. Al salir, la noche de octubre se muestra cálida para tal época y latitud.

Ellos dos no se dedican especial atención durante la velada, solo la habitual, que empieza a ser, sin aun serlo, especial.

Y de aquella noche alguna foto queda en silicio. De su sonrisa y su pasmina violeta.

23/5/12

23 de Mayo

Hola Javi,



Pasan tantas cosas a cada momento...Tienes vida chorreando por todos lados; mamá y yo casi no podemos ser más felices. Sin darte cuenta llenas el mundo de novedad y de sonrisas. Es mucha la energía necesaria para seguir tu ritmo, pero estamos a tope. Aunque al final del día, cuando ya te hemos dado la cena y el biberón, cuando te llevamos a la cuna en el tren del amor, rezamos un poquito, te damos el pete y tú te pones en la cuna en la posición de dormir, que es conocida por nosotros como el “ trasero di fora” llega el momento de que papá y mamá se sienten y recuperen las fuerzas para el día siguiente.


Cada día aparecen palabras nuevas desde tus labios, que son pronunciadas por ti con una inusitada musicalidad y una dulzura que los adultos difícilmente son capaces de reproducir. Hace poco, en ese blog solitario donde apunto ciertas cosas que espero se puedan seguir releyendo en el futuro, escribí una lista de las cosas que ya decías. Ahora, semanas después, es mucho mayor: Dices ayos, dices afu, dices un dos tes, dices fesa y acias, dices ala, y Afa y Pepe y Avi, y también Isa, y abuelo y abuela. Y cuando dices abuela pones la voz finita, y cuando dices abuelo pones la voz gordota; Y pueta. Y sobre todo, lo que más dices es coche, coche, coche. Es que te gustan muchísimo.


Y alguna palabra más que me dejo seguro. Y las vas empezando a juntar, para mezclarte con el mundo, para que el mundo se mezcle contigo. Para que todo sea mejor y más hermoso, para ir construyendo nuevas figuras, o viejas figuras de nuevo, igual que haces con los bloques de colores que te regalaron los abuelitos.


Ayer Mamá tenía que hacer un trabajo, y entonces nos fuimos tú, yo y el primo Rafa a la plaza de París. Lo pasamos muy bien. Eran como las siete y cuarto cuando llegamos y nos metimos en el agujero piscinero, que es el hueco de arena que hay en la casita de recreo. Estábamos buscando un tesoro, porque yo tenía un mapa que ponía que estaba en Venecia, y nos pusimos a cavar, sobre todo el Primo Rafa. Tú le ayudabas fenomenal. Después vino un niño que parecía ruso y que se llamaba Antón, y también nos ayudó a cavar. Te cuento todo lo que encontramos: Un hueso de dinosaurio pequeño, una piedra mágica que pintaba, una pipa de girasol de cuando los dinosaurios, un ala de murciélago… ¡Encontramos de todo!


Y luego ya os cansasteis de cavar. Y tú te lanzaste por el tobogán chiquitín, que se te da estupendamente, y luego nos montamos en el columpio, y te daba la risa. Y de repente, agarrabas a Rafa y le dabas un abrazo muy gordo.


Te quiero.


Hasta luego.

16/5/12

6.1

Le ha invitado a cenar a su casa: Pollo a la cerveza. La noche anterior había sido muy divertida, y parece que siempre quedan ganas de alargar un poco más el momento de estar juntos. Serán tres para la velada: ella, su amiga de Madrid y él.


Él pasa por casa de sus padres antes de ir allí y le pide a su padre una botella de vino. Le da dos. Siempre es generoso cuando le piden vino. Dos buenos riojas. Probablemente su padre pregunta que quien es esa chica y él da algunos datos no demasiado reveladores: que trabajan juntos, que viene de la capital, que es muy maja. Tan rala descripción no deja ver demasiado la intensa afinidad que manifiestan estos dos, pero casi seguro que los padres del chico intuyen algo, porque los padres poseen un conocimiento de los hijos que los propios hijos no tienen. Un algo suyo que pervive en sus descendientes y que para estos resulta menos obvio que para sus ancestros: Como ver vieja grabación de video de uno mismo.

Llega ya de noche a la calle Floranes, con las dos botellas de vino y cuando ella le recibe, su corazón, sus corazones van abriéndose a una zozobra inminente. Él no ha tomado consciencia aun, ella quizás lo nota algo más intensamente, como un potro que se acerca a su pecho.

La receta que ha escogido ella resulta sencilla, original y sabrosa, aunque él hubiera ido igual si le hubiera invitado a un currusco de pan:No hay nada más rico que la buena compañía.

La conversación transita caprichosa y amena de un lado a otro, pero nunca entra en lugares vacios. Hablan las amigas de ellas dos, de cómo se conocieron y de cómo han ido juntas por muchas sendas. Él habla de su ciudad, de lo que le gusta de ella, de los veranos soleados y lluviosos por igual. Todo es de gran provecho. Cada segundo.

Tras el postre, pondrán un dvd que las chicas han alquilado en el videoclub: Una bonita y sedante película de origen español titulada el abuelo que hara que el chico caiga dormido en el confortable sofá de piel de la casa. Hablaran un poquito de él mientras duerme.