28/4/08

Engañando a los suizos

[...] Son los suizos un pueblo formalista y adinerado. Lejos de cualquier trato personal, confianza o buena voluntad, prefieren tirar a golpe de documento e imagen. Sobre todo venta de imagen.


Cartel utilizado en la campaña electoral Suiza durante
el año 2007 por uno de los partidos mayoritarios.


Hoy por la mañana firmé finalmente el contrato de mi piso. Albricias pensareis, pero en realidad me ha costado lo suyo. Bastante tiempo perdido y algunas jugarretas a la suiza que he tenido que soportar.

En particular, y como consecuencia de mi búsqueda de piso, he tenido que crear un alter-ego, mucho mejor dotado que yo para ser aceptado como inquilino. Su nombre es Hubert, y sin duda es un tipo mucho más elegante, educado y encantador que yo.


Yo, tras golpearme el dedo pequeño del pie con la pata de la cama.
Todo por correr para llegar a la foto.

Hubert tiene una nómina elevada y un nivel de vida envidiable. Es un tipo organizado. Ágilmente se desliza por las agencias inmobiliarias con un dossier impecable, previamente clasificado con el mayor de los decoros.

A Hubert le gustan mucho las mujeres. También los hombres, si es que trabajan en una inmobiliaria. Un guiño, un poco de conversación cuasi-inteligente.


Hubert siempre lleva camisa. Los pliegues están cuidadosamente
estudiados. Nada es fortuito en Hubert.

Los gustos de Hubert son siempre caros, cosa que con frecuencia le produce desasosiego. En muchas ocasiones pide opinión a la gente, acerca de qué coche o reloj comprarse. El lujo jamás fue un exceso para él. Pero lamentablemente, los objetos caros acaban aburriéndole con el tiempo, y es preciso mantenerse actualizado.

Hubert no bebe cerveza, sino champagne. Siempre con moderación, ya que es modelo de voluntad y autocontrol. Jamás flaquea y siempre tiene una respuesta ingeniosa para cualquier pregunta impertinente.


Un buen abrigo es indispensable en las frías mañanas suizas.

En definitiva, Hubert es un ser absolutamente despreciable. Por suerte, me ha ayudado mucho en la búsqueda de mi piso. :-)


4 comentarios:

El Portu dijo...

Pues no entiendo por qué el pantaca de Arriarán S.L. no gusta en tales territorios.

Anónimo dijo...

jajaja, Hubert da hasta miedo. Lo que no entiendo es por qué si tiene tanta clase vive claramente en el Foyer...¿no hará allí también la colada? :P ¡ya nos contarás qué tal el nuevo mobiliario Ikea de la casa!Paciencia con los suizos ... al fin y al cabo, hacen buen chocolate

Clara

Cuatrero Libidinoso dijo...

Un gran tipo este Hubert, sin duda.

Anónimo dijo...

esos ñordos de Hubert sobre la cruz suiza!